Eso nunca ocurrió
por Harold Pinter
¿Puede ser verdad? ¿Es posible que los otros "grandes poderes" del mundo estén por fin cambiando de actitud, y que su rechazo de la forma que tienen los EEUU de afirmar su poder los esté llevando a la acción?
Durante los últimos cuatro años las Naciones Unidas siempre han votado a favor de las mociones que condenan el embargo de los EEUU a Cuba, esta vez por 137 votos (incluida Gran Bretaña) contra 3. Los países que se opusieron a la moción fueron los EEUU, Israel y Uzbekistan. La Unión Europea denuncia a los EEUU en la Organización Mundial del Comercio argumentando que la ley de Helms/Burton es ilegal. Catorce de los quince miembros del Consejo de Seguridad (incluida Gran Bretaña) votaron contra el veto de los EEUU a Boutros Ghali. Los EEUU se quedaron solos.
¿Cómo puede ningún país resistir contra tal consenso: 137-3; 14-1? ¿Como puede algún país, a la luz de tal condena general de sus políticas y acciones, no tomarse una pausa y pensar un poquito, al menos someterse a la tentativa de una moderada autocrítica? La respuesta es muy simple. Si crees que tienes la sartén por el mango te importa un pepino. Dices sin rodeos: sí, claro , tengo prejuicios y soy arrogante, y en muchos aspectos ignorante, ¿y qué? Tengo una fuerza económica y militar que me respalda hasta las cachas, y me importa un pepino quien lo sepa. Si te digo que también mi grado de moralidad es el más elevado es mejor que me creas.
Los EEUU representan, sin duda, el mayor espectáculo del mundo. Por brutales, indiferentes, despectivos y despiadados que sean, el caso es que también son muy listos. Se promocionan a sí mismos como un vendedor y su mercancía mas preciada es su autoestima. Son unos ganadores. Los EEUU se han autoeducado para estar enamorados de si mismos. Escuchen a Clinton -y antes de él, Bush, y antes Reagan, y antes todos los demás- decir en televisión las palabras: "el Pueblo Americano";" como en la frase: "Le digo al Pueblo Americano, es hora de rezar y defender los derechos del Pueblo Americano y le pido al Pueblo Americano que crea en su presidente para la acción que está a punto de emprender en nombre del Pueblo Americano". La nación solloza. Es una estratagema brillante. El lenguaje está realmente empleado para dejar el pensamiento desterrado. Las palabras "el Pueblo Americano" proporcionan un voluptuoso colchón para su autoafirmación. No necesitas pensar, solo recuéstate en el colchón. El colchón puede estar sofocando tu inteligencia y tus facultades criticas, pero no lo sabes. Nadie te lo dice, así que es status quo se mantiene en su sitio y Papa Noel sigue siendo americano y América sigue siendo la Tierra de los Valientes y el Hogar de los Hombres Libres.
Excepto, claro, para el millón y medio de gente en prisión, los 50 millones que viven bajo el umbral de la pobreza, los adolescentes y deficientes mentales a punto de ser gaseados, o inyectados, o electrocutados en 38 de los 52 estados que practican la pena de muerte. Ellos no sienten lo mismo ante ese colchón de autoafirmación, pero de todas formas nadie les escucha. Como la mayoría son pobres y negros son esencialmente subversivos. Son subversivos porque donde hay resentimiento, critica, degradación y hambre la estabilidad del Estado se ve amenazada. La única cosa que pueden tener es a Dios. Si Le quieren. Dios pertenece a cualquier americano. Los sucesivos presidentes americanos han dejado esto muy claro.
Algunas veces miras hacia atrás en la historia reciente y te preguntas. ¿Realmente sucedió todo eso? ¿Se masacró a medio millón de "comunistas" en Indonesia en 1965? ¿Asesinaron a 200.000 personas los invasores Indonesios en Timor Oriental en 1975? ¿Han muerto 300.000 personas en Centroamérica desde 1960? ¿Ha alcanzado la persecución del pueblo kurdo en Turquía niveles cercanos al genocidio? ¿Están muriendo innumerables niños iraquíes cada mes, por falta de comida y medicinas, debido a las sanciones de la ONU? ¿Los golpes militares en Argentina, Uruguay, Brasil y Chile produjeron niveles de represión e intensidad de sufrimiento comparables a la Alemania nazi, a la Rusia estalinista y a los jemeres rojos? ¿Es que los EEUU de alguna forma inspiraron, originaron, financiaron y sostuvieron este estado de cosas? La respuesta es sí, lo hicieron y lo hacen. Pero tú nunca lo sabrías.
Eso nunca ocurrió. Nunca ocurrió nada. Incluso mientras estaba pasando, no estaba pasando. Eso no importaba. No era de interés. Los crímenes de los Estados Unidos en todo el mundo han sido sistemáticos, constantes, impasibles, asépticos, despiadados, y están completamente documentados, pero nadie habla de ellos. Nadie lo ha hecho nunca. Por supuesto, hacer esto le costaría la vida a un periódico o una cadena de televisión. Debemos decir que ya que la base de todo esto es la absoluta necesidad de control económico, a cualquier inocente ciudadano al que se le ocurra levantar la cabeza habrá que patearlo en los dientes.Esto es completamente lógico, el mercado debe triunfar y triunfará.
Tal vez la historia que es el colmo de los colmos, la más sangrante, es la historia de Haití, una historia que el mundo ha ignorado virtualmente durante décadas. Haití sufrió bajo la horrorosa dictadura de Duvalier y sus fuerzas paramilitares, los Ton Ton Macoutes, durante 29 años. En 1986 la indignación popular era tan grande que el régimen cayó. Le siguieron otras dictaduras militares, pero en 1990 tuvieron lugar las únicas elecciones democráticas en Haití. Aristide fue elegido con un 67 por ciento de los votos. Su programa era: "Para llevar al pueblo haitiano de la miseria a la dignidad"". Ocho meses después hubo un golpe de estado. Durante tres años los militares volvieron a mandar. En este periodo fueron asesinadas 5.000 personas. Los Estados Unidos finalmente se vieron obligados a actuar, y enviaron a la isla fuerzas de la ONU para "restaurar la democracia".
Lo que realmente hicieron fue restaurar el status quo, proporcionándoles a los generales varios métodos de asilo y protección, y defenestrar a Aristide. Sus políticas económicas, por las que le había elegido el pueblo, fueron abandonadas y el FMI y el Banco Mundial entraron en escena. Insistieron en la aplicación de una política de ajustes estructurales que amenaza cualquier esperanza de desarrollo equitativo y de progreso para el país. El pueblo en Haití se refiere a este plan como el "Plan Muerte". Destruirá la economía campesina del país. A toda prisa, el ejército de los EEUU se llevó del cuartel general del ejército 160.000 páginas de documentos. Los EEUU se niegan a devolver estos documentos. ¿Porqué? Adivínalo. Los documentos muestran el grado de implicación de la CIA en el golpe que derrocó a Aristide en 1991.
Por último, una elegía. Ha caído el telón, se han apagado las luces, como si nunca hubiera ocurrido. En 1979 los Sandinistas triunfaron en una revolución popular contra la dictadura de Somoza. Se dedicaron a dirigir un país golpeado por la pobreza con un vigor y una determinación sin precedentes. Introdujeron una campaña de alfabetización y facilitaron la sanidad a todos los ciudadanos, cosa inusual no sólo en la región, sino en todo el continente. Los Sandinistas tenían muchos fallos, pero eran considerados, inteligentes, decentes y no tenían malicia. Crearon una sociedad plural, espontánea, activa. Los EEUU la destruyeron, emplearon todos los medios a su alcance y, con el coste de 30.000 muertos, lo mandaron todo al carajo. Y están orgullosos de ello.
La tendencia general estos días es decir: ""¡Oh, vamos! Todo eso es el pasado, a nadie le interesa. No funcionó, eso es todo, ya sabe todo el mundo como son los americanos, no seas inocente, así es el mundo, no podemos hacer nada, y además ¿a quién coño le importa?" Por supuesto, como dicen ellos, por supuesto. Pero, permítanme decirlo, - los muertos nos siguen mirando,- fijamente, esperando a que reconozcamos nuestra participación en su asesinato.